Aprendí hace mucho a no apegarme a las cosas ni a las personas, acepté que a todo le llega su fin y que era mejor no luchar contra lo inevitable; Porque el hecho de sentir y ver que las cosas y las personas a las que stabas acostumbradas, las que te hacían sentir segura cambiaron y no haber podido encontrar algún metodo, razón para evitarlo, me hería más que aceptar que tarde o temprano eso pasaría.
No hay comentarios:
Publicar un comentario