Una chica bastante desilusionada
lunes, 20 de mayo de 2013
Duele decir adios.
A veces duele cuando algo se termina y toca decirle adios, pero aún duele más si te aferras a ello aún sabiendo que ya no existe, que todo ha acabado, porque si a una persona le importas, si una persona te ama, te quiere, le gustas, no importa lo difícil que sea la situación, ni por cualquier obstáculo que se ponga en medio y creas que no te deja avanzar, nunca te dejará ir por nada, ni por nadie, Por ello existe un límite para luchar por alguien y para no ser vencido por el. Ser fuerte muchas veces toca fondo, y llegas a sobrepasar los límites saltando barreras.
Lo inevitable
Aprendí hace mucho a no apegarme a las cosas ni a las personas, acepté que a todo le llega su fin y que era mejor no luchar contra lo inevitable; Porque el hecho de sentir y ver que las cosas y las personas a las que stabas acostumbradas, las que te hacían sentir segura cambiaron y no haber podido encontrar algún metodo, razón para evitarlo, me hería más que aceptar que tarde o temprano eso pasaría.
Vale la pena esperar.
Cuando creemos que todo está perdido siempre hay una pequeña luz de un
farol que te da fuerza y te da indicio de que todo marchará bien, unas puertas
se cierran para cerrar esos círculos que no nos llevan a ningún lado y otras se
abren para llevarnos de la mano a cosas maravillosas y con las que siempre
soñamos y por las cuales luchamos.
Aunque no siempre seamos los mismos. Todas las cosas son esperadas.
A orillas del mar lloré.
Amar
es como una droga. Al principio hay una sensación de euforia, de intriga total.
Después, al día siguiente quieres más. Todavía no te has enviciado, pero te ha
gustado la sensación, y te parece que puedes mantenerla bajo control. Piensas
en la persona amada durante dos minutos y la olvidas durante tres horas.
Pero al poco tiempo te acostumbras a esa persona, y
pasas a depender totalmente de ella. Entonces piensas en ella durante tres
horas y la olvidas durante dos minutos. Si no está cerca, experimentas las
mismas sensaciones que los viciosos cuando no consiguen
droga.
En ese momento, así como los viciosos
roban y se humillan para conseguir lo que necesitan, tú estás dispuesto a hacer
cualquier cosa por el amor.
domingo, 19 de mayo de 2013
No me siento con ganas.
Te han abandonado, lo has perdido todo. Ninguno se quedó, estás completamente sola. Vas caminando hacia el cuarto sin estrellas, al cuarto oscuro. Tengo lágrimas de hielo pero me estoy derritiendo por dentro. Rompamos el silencio, deja te busco entre el ruido de esta alma sin afecto..
¿Sabén qué? No me siento con ganas de escribir, sólo quiero perderme en el cielo estrellado.
¿Sabén qué? No me siento con ganas de escribir, sólo quiero perderme en el cielo estrellado.
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