lunes, 20 de mayo de 2013
Duele decir adios.
A veces duele cuando algo se termina y toca decirle adios, pero aún duele más si te aferras a ello aún sabiendo que ya no existe, que todo ha acabado, porque si a una persona le importas, si una persona te ama, te quiere, le gustas, no importa lo difícil que sea la situación, ni por cualquier obstáculo que se ponga en medio y creas que no te deja avanzar, nunca te dejará ir por nada, ni por nadie, Por ello existe un límite para luchar por alguien y para no ser vencido por el. Ser fuerte muchas veces toca fondo, y llegas a sobrepasar los límites saltando barreras.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario